Entrevista a Vicente Calero. Entró en Cepsa en 1967 desde entonces siempre ha estado involucrado en la vida sindical de Cepsa. Primero en las Juntas Sindicales en la dictadura, después en la CSUT como presidente del Sindicato de la Energía y al desaparecer ésta en 1.980, en CC.OO. Por esa dilatada experiencia de permanente reflexión y acción sobre el mundo laboral en el Grupo Cepsa queremos repasar sus opiniones sobre el proceso de negociación del pasado convenio.
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El Megáfono: Vicente, si te parece podemos analizar el convenio en orden a sus fases de desarrollo. ¿Cómo ves la fase inicial del mismo?.
Vicente Calero: En la fase inicial estaban los gérmenes, los positivos y los negativos , que determinarían el desarrollo del Convenio. En la parte positiva, una alta motivación del personal del turno de Algeciras resultado de la huelga de finales de 2.006. En la parte negativa, la forma en que se confeccionó la plataforma unitaria. Desgraciadamente, yo creo que por inexperiencia, no se ha sabido gestionar ese entusiasmo y espero que la gente joven de la Refinería saque conclusiones positivas del desarrollo de este Convenio. Una plataforma de máximos “a la carta” para contentar a todos los colectivos crea falsas expectativas y retrasa los conflictos de intereses, que los hay, pero no los supera. Absolutamente ninguna de las reivindicaciones era injusta. Pero para entendernos, esto es como el principio de Arquímedes, el volumen de lo que pido tiene que ser proporcional a la fuerza que tengo acumulada para conseguirlo. ¿Tu crees que si hubiésemos tenido la fuerza y cohesión que parecía indicar el volumen de la Plataforma, le hubiésemos permitido a la Empresa tenernos vacilando sin moverse durante meses y meses?. En cuanto la Empresa ofreció la mitad de la mitad de lo que se pedía se desataron los conflictos de intereses. Una parte del turno recrimina a la jornada normal y a Madrid la falta de solidaridad con sus reivindicaciones y a ellos se les recrimina que hubiesen planteado una huelga que a ellos no les costaba un duro. El conflicto de intereses subyacía. La primera moraleja para el siguiente Convenio. Las plataformas tienen que se racionales y consensuadas en primer lugar entre los diferentes colectivos y Centros de Trabajo.
EM: incluso en el megáfono había compañeros de Algeciras que expresaban: “Librémonos de Madrid”
Vicente: Sí, decían librémonos de Madrid. Pero CC.OO. tiene afiliados en todos los Centros y en todos los colectivos y sabemos que el propio colectivo del turno no transmitía al conjunto de la plantilla sensación de unidad entre ellos y de saber lo que quería. Había conflicto, en primer lugar dentro del propio turno, y después entre turno y jornada normal de Algeciras, porque estos últimos no veían claramente defendidos sus intereses. Por otro lado, la composición sindical de la Comisión Negociadora era diabólica. Cuatro Sindicatos con un 25% de representación cada uno. Contando la más que probable negativa de ATS, se necesitaba que los otros tres Sindicatos se pusiesen de acuerdo para firmar un acuerdo. En este punto, Se ha notado la falta de liderazgo de los Sindicatos, más preocupados de no perder el tren en el colectivo que más empujaba que en poner racionalidad en el proceso de negociación. La consecuencia ya se sabe. Divorcio entre la mayoría de trabajadores de CEPSA y su Comisión Negociadora la voluntad de la cual estaba “secuestrada” por una minoría muy predispuesta pero sin una idea clara de cómo darle salida negociada a un Convenio que contaba cada vez con menos apoyo.
EM: En una de las últimas asambleas del Convenio un líder sindical de Algeciras dijo que había que estudiar muy bien los textos porque los problemas mas importantes de los intercentros eran precisamente las interpretaciones de los textos del Convenio.¿No debiera ser en el futuro la primera tarea estudiar las deficiencias del anterior para incorporar su corrección al nuevo texto?.
Vicente: En la práctica se hace así. Pero por mucho que queramos aquilatar los textos la Empresa va a intentar hacer una lectura interesada de los mismos. Siempre ha sido así. Tengamos en cuenta que, a veces los textos son ambiguos porque no es posible el acuerdo más concreto. En cualquier caso, la persona de la que hablas pretendía justificar el retraso de la firma en la última fase con ese argumento. Sabemos el nivel de concreción que en ese momento tenían los textos y no estoy de acuerdo con que hubiera justificación para demorar el referéndum.
EM: Se llega a Sevilla con una huelga convocada. Donde ATS no la convoca. Acusa a los otros sindicatos de no haberla convocado a Sevilla e incluso al día siguiente en la asamblea se dice que prácticamente el convenio ya está firmado.
Vicente: En Sevilla la empresa da el paso de poner a los responsables de los sindicatos (recuerdo que a Nicolás le pillaron volando hacia Tenerife, a Pako Galan fuera de Madrid y a uno de Algeciras camino de la playa) en una mesa para hacer un último intento de llegar a un acuerdo y desconvocar la huelga. Y efectivamente la empresa abre la negociación de todos los temas económicos y pone sobre la mesa una importante oferta. Abrió la negociación en muchos temas y en alguna forma la cerró también. ¿Por qué digo que la cerró?. Porque se llegó a acuerdos en lo fundamental, lo económico, y para los temas que quedaban sin acordar se abría un proceso para discutirlos, salarios de ingreso, PDP, conciliación familiar, etc.
EM: El documento redactado en Sevilla se dice: CEPSA y los representantes sindicales … manifiestan los acuerdos y desacuerdos… “
Vicente: A las pruebas nos remitimos. Han pasado no se cuantos meses más hasta rematar la faena. A.T.S. se quejo amargamente de que no se le invitó a un viaje que ellos mismos habían anunciado que no querían hacer. Ya habían anunciado que no firmarían el Convenio ¿para qué lo iba a llamar la Empresa?. También habían anunciado una semana antes de los acuerdos de Sevilla y así lo reiteraron en la Asamblea de Madrid que no estaban de acuerdo con la huelga (ojo, antes de Sevilla), por el proceso que se había convocado y porque, según ellos, el resto de los Sindicatos no dejaban claro que se cerraría al 100% la “doble tabla”. A mí desde luego no me sorprende que en ese momento, los Sindicatos tradicionales, como los llaman los compañeros de A.T.S. no se acordasen de ellos. Su presencia no aportaba nada.
EM: Sin embargo, si apoyaron las dos convocatorias de huelga posteriores.
Vicente: No acabo de entender y ha sido desconcertante, lo digo desde el máximo respeto que tengo por los compañeros, cómo se podía no estar de acuerdo con la huelga antes de Sevilla y sin embargo, cuando la distancia con la Empresa se hizo menor después de los acuerdos y con un pronunciamiento casi unánime de la gente en contra de la huelga se decide apoyar la segunda. ¡Y la tercera convocatoria! cuando hasta ellos valoraban como un buen acuerdo lo ya pactado (a expensas del tratamiento que se diera a los salarios de ingreso). No lo entiendo. (Por favor, recuerda lo que pidió la asamblea de Madrid con más de 300 trabajadores).
EM: Y sin embargo en sus documentos quieren que aparezca Comisiones como la causante de la división..
Vicente: No quiero extenderme en valoraciones sobre A.T.S. ni de ningún otro Sindicato en particular. A.T.S. tiene ahora responsabilidades en otros colectivos y en otros Centros, además de Madrid, y para ellos también la cosa se hace más compleja. Bienvenidos al club de los Sindicatos normales. Ahora son un Sindicato más.
Para acabar el asunto A.T.S., porque lo llevo a flor de piel, tengo que decir que el mismo día que otros Sindicatos, aprovechando el mes de Agosto firmaron hace años sin referéndum la “doble tabla, CC.OO. juró y lo digo así porque así fue, que acabaríamos con ella. Nos hemos quedado este año al borde conseguirlo y espero que los compañeros de A.T.S. cumplan su palabra de que no tendrá sentido su existencia como sindicato el mismo día que esto se consiga. Los esperamos con los brazos abiertos.
EM ¿Pero y el papel de CC.OO. respecto a la huelga?
Me he referido antes a que se ha visto en este Convenio falta de liderazgo por parte de los Sindicatos. Los trabajadores son gente adulta y no necesitan a un Moisés que los conduzca, por eso liderazgo, (no me gusta la palabra pero no encuentro otra) la interpreto como la capacidad para analizar las situaciones para darles salida con perspectiva una perspectiva que puede que los trabajadores no tengamos individualmente. Y eso implica riesgos. La decisión de CC.OO fue valiente y muy arriesgada pero totalmente responsable y súper meditada. Y estoy convencido de que si CC.OO. no hubiese dado ese paso es altamente probable que aún estuviésemos con el Convenio bloqueado.
EM: ¿Estás reivindicando la paternidad de este Convenio para Comisiones? .
Vicente: En absoluto. Todos lo han peleado. Hemos podido ver iniciativas de la gente al margen de los Sindicatos en Madrid y en Algeciras, como las firmas que se recogieron y que con muy mala baba hubo quien dijo que estaba CC.OO. Fueron un aviso importante. Yo quiero llamar a la gente a que haga una reflexión sobre lo que ha hecho Comisiones. Comisiones como el resto de sindicatos tiene afiliados tanto en el turno como en jornada normal. En Algeciras (muchos), en Tenerife algunos menos y en Madrid menos también. Ha habido muchas tensiones entre nuestros afiliados porque nuestros afiliados del turno de Algeciras están más imbuidos que nadie en el efecto de euforia o entusiasmo consecuencia del la huelga de 2.006. Sin embargo, y te aseguro que han sido necesarias decenas de horas de discusión, se ha logrado una síntesis interna, en el sentido de acuerdo entre colectivos y Centros, que al parecer ningún otro Sindicato ha sido capaz de conseguir. ¿Y que hace Comisiones? Pues de acuerdo con sus afiliados y, que no se nos olvide, de acuerdo con lo que habían manifestado las asambleas de Madrid y de otros centros, no apoyar una huelga a la que no se le veía perspectiva alguna. Tengo que reconocer que CC.OO. tenía más fácil esta síntesis, porque tiene contrapesos muy fuertes, personas con mucho peso tanto en Madrid como en Tenerife para discutir de tú a tú con los compañeros de Algeciras.
EM: En cualquier caso, cuando menos es una opción tan respetable como la contraria.
Vicente: Claro, se acusa a CC.OO. de haber roto la unidad, de hacer electoralismo, de vender a los trabajadores. Por favor, que se analice la posición de CC.OO. a lo largo de todo el Convenio y se podrá observar que el único “delito” que se encontrará es no haber apoyado una huelga que nos parecía una irresponsabilidad, para un sindicato que quiere seguir haciendo sindicalismo en el futuro, que sabe que en otros momentos de más crudeza va a tener necesidad de la huelga. No estaba asumida… porque no había argumentos para ella.
El otro día me decía una compañera de Madrid que lo más importante era mantener la unidad. Le devolví la respuesta como pregunta ¿pese a que la inmensa mayoría nos estuviese pidiendo lo contrario?. En CC.OO. no toman decisiones 2 o 4 personas tomándose un café. Está implicada un montón de gente.
EM: El representante de USO expresó en la última asamblea de Madrid, que la huelga era de “mentirijillas” que habían dicho a sus afiliados que no la hicieran.
Vicente: ..Sí, huelga sin huelguistas. Es un invento nuevo. Debe ser el nuevo sindicalismo. Perdona la broma porque el asunto es muy grave. Aquí en Madrid nadie dijo que no se hiciera huelga y hubo, no sé .., cuatro o cinco personas que la hicieron. Si en Algeciras o Tenerife dijeron en la puerta que no se hiciese huelga. Aquí en Madrid no. Es de una irresponsabilidad tremenda.
EM: Si pero le ha costado caro a CC.OO. El cambio de portavoz, insultos de carácter personal… Incluso siendo Comisiones la segunda fuerza sindical en Cepsa, la primera si no se incluye Huelva, los otros sindicatos, ATS incluido, se han puesto de acuerdo y prácticamente la han relegado al último lugar de los organismos del Plan de Pensiones. Incluso por detrás del SU sindicato de implantación en Huelva.
Vicente: Eso forma parte de las interioridades de la acción sindical. Habrá que buscar formas para que se haga justicia. No es el estilo de CC.OO. sacar esas mezquindades a la luz. No habrás visto comunicados de eso. Porque además sólo servirían para desprestigiar lo que es la acción sindical. Son la consecuencia de la negativa a apoyar la huelga. Como lo fue llegar a pedirle a la empresa que si llamaba a negociar a CCOO ellos no estarían. Lo que no pasó en Sevilla con ATS, si lo hicieron ellos con CCOO en Madrid. Y eso sí es una actitud deleznable. Pero se siguió negociando. En mesas separadas, pero al mismo tiempo, hasta la desconvocatoria de la huelga.
EM: ¿Cómo se pueden recomponer las relaciones para que eso no pase en el futuro?
Vicente: Los sindicatos tienen una labor que hacer en el futuro. Lo que se dijo al principio: Hacer plataformas racionales. Buscar el consenso en los centros y entre las jornadas. Pelear con la Administración para que restaure el derecho a la huelga en nuestro sector. Y hasta que eso no esté asumido mayoritariamente no se puede ir a negociar un convenio. Además hacerle ver a la empresa que los convenios largos se han acabado. En eso tenemos que mejorar. En cuanto tengamos que dar las siguientes batallas los trabajadores exigirán planteamientos unitarios. Y quiero insistir en la idea de que en CEPSA, pese a lo que pudiera aparentar, la división no está en los Sindicatos. Ni mucho menos. Hay conflictos de intereses entre jornadas y otros más larvados que los sindicatos han sido capaces de sintetizar. ¿O es que crees que todos los colectivos están a favor de que se ponga tanto énfasis en la desaparición de los salarios de ingreso? ¿O en defender la jubilación parcial?. Esa labor es la que corresponde a los sindicatos. Sembrar solidaridad.
EM: Se está hablando en Algeciras de plataformas para defender al personal de jornada normal.
Vicente: Esa es la consecuencia de la falta de liderazgo de los sindicatos y no ser capaces de elaborar plataformas homogéneas y solidarias en la que se vean representada toda la plantilla. Claro, la gente busca alternativas. Si es ya complejo un convenio con cuatro sindicatos al 25% imaginemos eso y además con el Sindicato de la Plataforma por la Jornada Normal Algeciras A y otra Algeciras B y otra similar por Tenerife. Entonces si que ya la empresa se ríe de nosotros. Esto es el Caos. Asumamos cada uno las responsabilidades que tenemos en que estas cosas ocurran. Y en lo que no seamos capaces de convencer con nuestros argumentos habrá que aceptar democráticamente lo que decida la mayoría.
EM: Y ahora vienen elecciones en Madrid..
Vicente: Pues sí. Y no veas que situación habrá que gobernar en los próximos cuatro años. Se observa encorsetamiento, indefinición, falta de proyectos o de imaginación en lo que es la actividad o el desarrollo de los negocios de CEPSA. Esto se traduce en una falta tremenda de expectativas, no solo en la gente mayor, sino en la gente joven. Es increíble, cuando oyes en tu entorno que gente con 45 años ¡se quiere jubilar!. Esa falta de querer motivar a la gente, hace que las relaciones a nivel de centros se vaya deteriorando. Cuando las empresas punteras buscan alternativas imaginativas para motivar a su personal (guarderías, jornada continuadas y cortas como IBERDROLA, etc.), aquí, incluso cosas que cuestan relativamente poco, las quitan. Fíjate el caso de la camioneta entre Partenón y Ribera. La quitan. ¡Pero oiga que es un servicio que usan diariamente un montón de sus trabajadores!. Parece que lo hacen al revés, esto que me cuesta poco. Lo quito, no quiero que estén contentos. Parece como si se quisiera crear malestar para después sacar una lista y decir haber ¿Cuántos se quieren ir?.. yo!, yo! y yo!. ¿No será realmente una estrategia para eso?.
Desgraciadamente, y esto es evidentemente una intuición, creo que la gente va a manifestar su descontento con la forma en que se ha negociado este Convenio y lo va a hacer en la elecciones. Obviamente están en su derecho. Pero no perdamos la perspectiva de las cosas. Los Sindicatos han podido cometer errores en la negociación, pero si se me acepta la sugerencia, no nos dejemos engañar. Si la Empresa hubiese querido un Convenio motivador para sus profesionales lo hubiésemos tenido antes del verano de 2.007.
No demos una patada en nuestro propio trasero porque necesitamos un Comité fuerte y unos Sindicatos fuertes que puedan gestionar, además del día a día, ante la propia Empresa y la Administración si es necesario, el respeto de nuestros derechos y de nuestros puestos de trabajo en el contexto de los más que previsibles cambios que pueden derivarse de los cambios en la propiedad y en la dirección ejecutiva de CEPSA. Y que nadie tenga duda, hay gente muy capaz en este centro para hacerlo. Aunque, a ver si la gente joven se anima y vá dando algún relevo.
EM: Pues muchas gracias Vicente.
Vicente: ¿Pero ya hemos acabado? Si no me has preguntado por el Convenio.
EM: Bueno, pues háblanos del Convenio.
Vicente: Sí ya sé que me enrollo mucho. Pero déjame una última reflexión. Si valoramos el resultado del Convenio en función de las expectativas de la plataforma inicial y del tiempo que ha durado puede quedar un regusto de insatisfacción con el resultado. Sin embargo, los que tenemos la posibilidad de acceder a referencias de otros Convenios del sector o generales sí sabemos el valor que tiene este Convenio. Es difícil, si no imposible encontrar un Convenio con la dotación económica de éste. Las novedades introducidas en Conciliar Familiar, Jubilación Parcial, etc. es una referencia para otras empresas. En definitiva, nos lo hemos currado entre todos y debemos felicitarnos por ello.
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30 Abril 2008 at 7:58 am
Vicente,
Me acabo de leer tu entrevista. Larga, como tus intervenciones que siempre se presentan con un “no me voy a enrollar”… Pero también como siempre está llena de sabiduria ¿serán los años?.
Me parece especialmente interesante tu reflexión (a mi me ha parecido la idea central) sobre la necesidad de síntesis entre los colectivos de Cepsa y su expresión a través de una mayoría sindical de la que carecemos. Un Sindicato para cada colectivo nos condena a la inoperancia (un ejército dirigido por cuatro generales de igual grado).
La acción sindical desde mi punto de vista tiene algo de organización militar (para ganar, sino la guerra, sí al menos sus batallas)y desde esa perspectiva el llamamiento que haces a la madurez de los Sindicatos me parece fundamental. En Cepsa necesitamos urgentemente del oficio los Sindicatos para representar la síntesis de los intereses diferentes (no necesariamente contrapuestos) de cada colectivo de la plantilla.
Por último hacer notar que también la Empresa tiene mucha responsabilidad en la realidad sindical de Cepsa. Apostando activamente por la dispersión sindical y dando batallas, que no le corresponden, a la consolidación de importantes mayorías sindicales en su seno.
En fin, yo también me enrollo lo mio. Vicente, sigues teniendo una mente lúcida y lucida y te queremos, no solo por ello. Besos,
4 Mayo 2008 at 10:53 pm
Estoy de acuerdo casi al 100% en los comentarios de Vicente, pero me gustaría introducir algunas matizaciones en algún punto.
Respecto al tema de las plataformas iniciales del Convenio de todos los sindicatos y de la Comisión Negociadora, me harté de repetir que “no es mejor negociador el que pide más, sino el que consigue más”. La plataforma de la Comisión Negociadora se obtuvo aplicando una función de maximización a las diversas peticiones de los sindicatos, por ejemplo, si alguien pedía I.P.C. +2 y otro pedía I.P.C. + 3, lo que se hizo fue considerar que la plataforma final debía llevar el I.P.C. +3. A mí me parece claro que la forma racional de haber redactado la plataforma final hubiera sido mediante el análisis detallado de cada punto traído por cada sindicato. En algunos casos se hubiera efectivamente escogido el máximo, pero en otros se hubiera podido tras el debate adecuado elegir el mínimo. Algunas de las propuestas no traídas por todos los sindicatos podían haberse descartado, pues no todas ellas tenían la misma posibilidad de ser negociadas o tenían el mismo grado de importancia.
Dicho de otro modo: Las plataformas que traía cada sindicato, incluyendo la de CCOO, no eran completamente racionales como dice Vicente. Si a eso le unimos el efecto maximizador al integrarlas, el resultado era el de una plataforma difícil de negociar.
No obstante, hay que decir también que la Empresa ha jugado con fuego durante buena parte de la negociación. Su postura inicial, que duró hasta bastante después del verano, consistió en partir de la base de que ya se hartarían los sindicatos de reunirse con ella sin conseguir nada y por lo tanto, ya bajarían la plataforma. La verdad es que sólo la primera convocatoria de huelga tuvo el efecto de sentar las partes a negociar en una reunión nocturna y apresurada. En mi opinión, lo que se consiguió en esa reunión, si las dos partes hubieran negociando bien desde el principio, se hubiera podido tener antes del verano, en lugar de en noviembre. Bien es verdad, que esto es una afirmación imposible de comprobar. Alguien puede alegar que solamente pidiendo un I.P.C. + 3, se puede conseguir llegar a algo menos del I.P.C. + 1. Es posible que no le falte algo de razón al que diga eso. Sin embargo, apoyo la afirmación de Vicente de “La primera moraleja para el siguiente Convenio. Las plataformas tienen que se racionales y consensuadas en primer lugar entre los diferentes colectivos y Centros de Trabajo. “
Por otra parte, en lo que estoy completamente de acuerdo con Vicente es en el análisis que hace de la segunda huelga que entre otras cosas, sirvió para que los otros sindicatos apartaran a CCOO de la negociación y después tomaran otros tipos de represalias como la de sustituir al portavoz de la Comisión Negociadora. La segunda huelga fue convocada en un momento en el que la Empresa estaba negociando. Estoy seguro de lo que digo, porque como asesor por parte de CCOO fui testigo de lo que afirmo, dado que aunque sólo he ido aproximadamente a la mitad de las semanas de negociación, me encontraba justo esa semana en la misma. Durante ese periodo, se le planteó a la Empresa, una a una, todas las reivindicaciones pendientes a aclarar. La mayoría las contestó con un NO, como era de esperar, pero a otras dijo que SI y a bastantes que tenía que pensarlo. A mi juicio, se tenía que haber seguido negociando durante la semana siguiente. La Comisión Negociadora debía haber analizado cuáles de los puntos a los que la Empresa estaba contestando negativamente eran realmente importantes para tratar de dar la batalla por ellos. Es evidente que en una negociación no siempre uno consigue todo lo que quiere, pero dado que el aspecto económico que es algo muy importante, estaba prácticamente cerrado, salvo en el aspecto de la doble tabla, lo que había que haber hecho era decir a la Empresa cuáles eran realmente los puntos fundamentales. Creo que de esa forma se habría conseguido lo mismo o más de lo que se consiguió con la convocatoria de huelga. Por otra parte, nos hubiéramos evitado la desagradable trifulca entre CCOO y todos los demás, más la desgracia de ver el fracaso de la huelga, al margen del abuso por parte de la Empresa en la imposición de los servicios mínimos.
En algo en lo que Vicente da especialmente en el clavo es cuando habla de “Esa falta de querer motivar a la gente”. Yo que me leo todos los domingos en las páginas salmón de El País los artículos referentes a la forma más adecuada de actuar de los departamentos de RRHHH, lamento profundamente que CEPSA no esté en la línea de otras empresas. Uno de esos artículos hablaba de lo maravilloso que es trabajar en Google al margen por supuesto de Microsoft e IBM, que tampoco están mal. Es cierto, que no podemos establecer comparaciones directas con empresas de ese tipo, porque nuestro sector productivo es muy distinto. No obstante, lo que no es posible es admitir cosas tan absurdas como suprimir una furgoneta de transporte entre dos centros de trabajo como Ribera del Loira y Partenón en Madrid a algo más de 1 Km. de distancia, pero con el inconveniente añadido de tener que subir/bajar las largas escaleras de un puente, que con ciertas inclemencias del tiempo o para determinadas personas puede llegar a ser peligroso. Eso es el famoso “chocolate del loro”. Es mejor comprarle el chocolate al loro, pues así el animal probablemente vivirá más años y por supuesto más feliz. Con los trabajadores pasa lo mismo, si están más contentos probablemente trabajen más. En cualquier caso, si los departamentos de RRHH se dedicaran a intentar ser objetivos, podrían también intentar calcular el coste del tiempo ahorrado si se dispone de medio mecánico de transporte frente al tiempo de paseo. Sería interesante saber si el ahorro es superior al gasto. Es verdad, que en ocasiones el paseo es sano e incluso puede ser conveniente para poder trabajar más después, pero es cierto que los trabajadores que cogen la furgoneta lo hacen por algo. Además, salvo los masocas, no creo que a nadie en verano con cerca de 40 grados al sol, o en invierno con lluvia le parezca adecuado ir andando.
En lo que digo de la susodicha furgoneta, espero que el Dto. de RRHH pueda aún pensar en otra alternativa. Me gustaría creer que la supresión de la misma es una medida temporal, porque como nos dijeron a una determinada comisión de las del Comité de Trabajadores de Madrid, el servicio de la misma se iba a encarecer considerablemente. Seguro que se podrán estudiar otros presupuestos o conseguir soluciones imaginativas.
En otros aspectos en los que en CEPSA se podría mejorar es en todos aquéllos concernientes a la conciliación de la vida laboral y familiar. Aplaudo los avances obtenidos en el Convenio. Aún así, considero que ésos si que constituyen el chocolate del loro. Entiendo que no todos los trabajadores debido al puesto que ocupan pueden tener un máximo de flexibilidad en su horario. Sin embargo, se podría avanzar aún mucho en ese sentido. Por no extenderme, no voy a aportar aquí datos de los obtenidos como decía antes en El País, pero hay muchos. Una de las empresas es la que cita Vicente, es decir, Iberdrola. En ésta se ha establecido un horario similar al que CEPSA tenía antiguamente y que todavía tienen algunos trabajadores, es decir, horario continuo. Obviamente, no es tampoco la solución para todos, pero si es un horario interesante. Lo que resulta absurdo es pensar que si se flexibilizan ciertos horarios de forma que alguna gente que ahora no lo puede hacer, entrara, por ejemplo, a partir de las 7 y media, iban a trabajar menos por ello. Es evidente que en toda regla puede haber excepciones. Sin embargo, los que como yo leen las páginas salmón de El País comenzamos a tener muy claro que a mayor flexibilización de horarios, a los que además en ocasiones se les pueden añadir otras posibilidades como la del teletrabajo, corresponden mayores rendimientos de los recursos humanos de una empresa.
Resumiendo:
1. A mi juicio Vicente tiene más razón que un santo.
2. A mejores condiciones de trabajo, mayores rendimientos de los empleados.
4 Mayo 2008 at 11:42 pm
Bueno Vicente, mis felicitaciones, también al entrevistador que ha tocado los puntos precisos para el análisis de este convenio larguísimo.
Sólo una reflexión en voz alta y que tú, creo que intencionadamente has tocado sólo de refilón.
Fruto del debilitamiento o la poca capacidad de dialogo y de respuesta por parte del Comité de Madrid, los trabajadores han buscado cauces distintos de protesta no encauzados a través del que debiera haber sido la defensa de los mismos, es decir el propio Comité de trabajadores, apareciendo distintas iniciativas agrupadas de trabajadores que veían y siguen viendo la inoperancia de los que tiene la mayoría de representación en el Comité de Madrid. La reflexión por supuesto la tenemos que hacer los afiliados de CCOO pero creo que hay otras fuerzas sindicales que debieran ver en esto una erosión en sus bases de voto y en lo que realmente pretenden hacer a futuro.
Nuevamente felicitaciones Vicente