Política y economía


Manifiesto del mundo de la cultura: “Otra política y otros valores para salir de la crisis”

 Documento en pdf con la relación de firmantes: Manifiesto Otra politica y otros valores para salir de la crisis

Después de dos años de una crisis que ha creado millones de desempleados y ha provocado que el número de personas hambrientas y desnutridas en el mundo alcance un nuevo récord, están bien claras las causas de esta grave situación.

Dejar en plena libertad a los capitales financieros y dejar que los mercados sean los únicos reguladores de las relaciones económicas sólo lleva, como estamos comprobando, a la inestabilidad permanente, a la escasez de recursos financieros para crear empleo y riqueza y a las crisis recurrentes.

Se ha demostrado también que la falta de vigilancia e incluso la complicidad de las autoridades con los poderosos que controlan el dinero y las finanzas, esto es, la falta de una auténtica democracia, sólo produce desorden, y que concederles continuamente privilegios, lejos de favorecer a las economías, las lleva al desastre.

Dejar que los bancos se dediquen con absoluta libertad a incrementar artificialmente la deuda con tal de ganar más dinero es lo que ha provocado esta última crisis.

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Nueva Generadora del Sur despide a nueve empleados

 

El comité dice que se derivan del paro de septiembre

El comité de empresa de Nueva Generadora del Sur (NGS) de San Roque, integrada al 50% ciento por Cepsa y Unión Fenosa, ha despedido a nueve trabajadores tras el paro secundado el pasado mes de septiembre.

Los empleados de la planta pararon para reivindicar mejoras en sus condiciones laborales y denunciar el “estancamiento de la negociación colectiva desde hace dos años”.

El portavoz del comité, Manuel Fernández, informó en un comunicado que los expedientes disciplinarios abiertos a la plantilla (formada por 47 personas) se han resuelto con los despidos de cinco miembros del comité, dos trabajadores que estaban a turno durante la huelga y dos jefes de turno.

Además de los despidos, se han decretado suspensiones de empleo y sueldo que van desde 5 a 60 días para 32 trabajadores.

“No pedíamos un aumento de sueldo, sino mejores condiciones porque pretendían que aceptásemos jornadas irregulares. Nos quitaban cuatro días de jornada, pero nos añadían otros para formación”, dijo Fernández.

La plantilla de Nueva Generadora del Sur se concentró en septiembre ante las puertas de la empresa hidroeléctrica como medida de presión ante la imposibilidad de llevar a un acuerdo definitivo en el convenio colectivo, que lleva dos años estancado. NGS está participada al 50% por Cepsa y Unión Fenosa, que desde el pasado 4 de septiembre es propiedad de Gas Natural.

La plataforma de los trabajadores pedía un convenio colectivo basándose en el de CEPSA que incluye hasta 19 jornadas de trabajo menos al mes y mejores pluses de turno.

(noticia extraida de prensa local).

En la presentación del presente documento podemos leer:

Estamos viviendo una crisis sistémica sin precedentes, tanto por la raíz estructural

de las causas -más allá del origen coyuntural en el fin de la burbuja inmobiliaria

en Estados Unidos- como por su carácter multidimensional (financiera,

productiva, ecológica y alimentaria), y por la rapidez con que se ha transmitido

a escala global, a través de diferentes vías.

Asimismo, existe un alto grado de consenso en resaltar que la magnitud del

impacto de la crisis en España no puede atribuirse exclusivamente a factores

de índole internacional, sino que debe buscarse también en los propios de -

sequilibrios del modelo productivo sobre el que se ha basado el notable crecimiento

registrado en la última etapa de expansión. Unos desequilibrios que

han aumentado la vulnerabilidad de la actividad económica ante el cambio de

ciclo, contribuyendo a potenciar sus efectos más negativos (especialmente, en

términos de destrucción de empleo).

Este diagnóstico ha motivado un incipiente debate sobre la necesidad de impulsar

un cambio del modelo productivo. Una demanda planteada reiteradamente

desde el ámbito sindical incluso desde antes que estallara la crisis y que,

más recientemente, ha trascendido a la esfera pública con motivo de la propuesta

realizada por el gobierno de una “Ley para la Economía Sostenible”.

Demanda que, de otra parte, no puede restringirse exclusivamente a los límites

del Estado español, sino que debe enmarcarse en el debate europeo que se está

desarrollando actualmente sobre la conformación de la nueva Estrategia comunitaria

“post-Lisboa”. Dicho debate tiene como punto de partida la evaluación

del proceso aprobado por los gobiernos de los Estados miembro en el año

2.000 y, particularmente, su fracaso a la hora de dotar al conjunto de las economías

europeas de unas bases más sólidas y sostenibles de desarrollo, y con

mayor capacidad de resistencia ante los cambios de ciclo.

El presente documento recoge los resultados de la reflexión conjunta de un

grupo de trabajo de la Fundación 1º de Mayo centrado en el análisis del cambio

de modelo productivo en España, y en el que han participado representantes

del ámbito académico, institucional y de los agentes sociales. El texto no pretende

presentar conclusiones cerradas o definitivas, ni mucho menos busca

formular recetas o soluciones maestras; es un documento de propuestas estratégicas,

no un Libro Blanco.

 

CC.OO. cambio modelo productivo españa

valoración de CC.OO. de los presupuestos generales delestado en lo referente a los capítulos de la Seguridad Social.

 

091008 Informe Análisis del Proyecto PGE-Seguridad Social 2010

 

091008 Informe Análisis del Proyecto PGE-Seguridad Social 2010

Por su  interés y como elemento de reflexión reproducimos este artículo del diario Publico (31-12-2009)

 Usos del tiempo contra la crisis

 

Que estamos en crisis es una evidencia. Que estacrisis ha cuestionad el modelo económico imperante, también.

 

Aunque, en estos momentos, se están oyendo voces antiguas que piden volver a las fórmulas de antaño: elrecorte de los derechos de las personas trabajadoras, el abaratamiento del despido, la flexibilización de los contratos y toda la retahíla que ya oímos en las crisis de los ochenta y los noventa. Hoy sabemos que estas viejas fórmulas no nos dejan solucionar los nuevos problemas. Son fórmulas que nunca han dado como resultado la competitividad empresarial ni la fidelización del talento. Sólo han producido dolor social.

 

Pero esta crisis es diferente. Hancambiado muchas cosas desde aquellos ochenta y noventa. Hay más corrientessociales dispuestas a reflexionar a partir de otros parámetros. Ennuestro país hay un Gobierno socialista del Estado que se ha planteado ya que hay que construir un nuevo modelo económico. Incluso hay muchas voces de agentes sociales que en Europa se plantean que lo que hay que reformar es el modelo empresarial. Así que, en un país como el nuestro –el más ineficiente de la UE y donde se trabajan muchas más horas sin que esto se traduzca en una mayor productividad– desde los ámbitos relacionados con las políticas de igualdad hemos venido pensando que quizás habría que hablar más de la organización de los tiempos de trabajo y de la cultura del presencialismo en el trabajo, de lo que no funciona y de lo que hay que cambiar.

 

Mientras se buscan nuevas fórmulas se está gestando –al socaire de los cambios sociales que conllevan la igualdad y la paridad– una nueva revolución social. No es ni más ni menos que la reivindicación del tiempo como algo propio que cada persona debería poder gestionar. Fue en los movimientos sociales de las mujeres italianas de los ochenta donde pudimos encontrar los primeros planteamientos sobre los desequilibrios en el reparto de los tiempos. Hoy, este concepto está escalando puestos en las agendas políticas.

 

Se comienza a considerar que las políticas públicas de los usos sociales del tiempo pueden dar respuesta a muchas de las necesidades de hoy, incluida la crisis. Su aplicación y desarrollo pueden fomentar grandes cambios en el modelo económico y en la cultura del trabajo que nos ha llevado a la mayor crisis de la historia.

 

Desde nuestros gobiernos locales, basándonos en múltiples estudios e investigaciones, estamos iniciando políticas públicas de los usos sociales del tiempo, apostando por convertir a las administraciones en agentes sociales de cambio. El cambio tiene objetivos como que las ciudades funcionen al ritmo del tiempo de las personas o cambiar la cultura de la organización del tiempo del trabajo. De una cultura de la presencia a una de la eficiencia. Aplicar medidas de usos del tiempoes apostar por una mayor competitividad  y por tener más posibilidades de superar la crisis.

 

Con este tipo de medidas, las empresas apuestan por definir los objetivos de trabajo y por la implementación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Y esto abre la puerta no sólo a un nuevo modelo de organización del trabajo, sino también a una nueva organización social y a un modelo económico más sostenible. Las empresas verán cómo pueden reducir gastos de viajes, de desplazamientos, de comidas, de sedes… mientras que las personas pueden tener más tiempo y organizarse según sus propias necesidades y objetivos. A las compañías les permitirá fidelizar el talento y ser más competitivas.

 

Simultáneamente, las ciudades podrán ver cómo se reduce el nivel de polución y se esponjan las horas punta, puesto que muchos desplazamientos serán ya innecesarios. Muchas empresas no necesitarán grandes sedes ni suntuosidades, puesto que la presencia

no será cotidiana, ni todas las personas estarán a las mismas horas.

 

Una cuestión que no es baladí desde el punto de vista de la competitividad. Así son las nuevas empresas, las empresas de la nueva economía.  ¿Alguien ha pensado que quizás hay que confiar en la gente que trabaja y que dejar que las personas se autoorganicen con su tiempo revertirá en que haya menos absentismo y una mayor eficiencia en el trabajo? ¿Para qué sirve despedir a parte del personal cuando la cultura presencialista sigue lastrando a una empresa con gastos, como los que suponen las grandes sedes, que la dejan en el arcén de la competitividad y que serían fácilmente reducibles aplicando medidas de usos del tiempo? En Barcelona y en otras ciudades del mundo ya hay empresas que aplican estas medidas. La red impulsada por el Ayuntamiento barcelonés cuenta con 56 empresas que han emprendido el camino de cambiar la sociedad al modificar la cultura de la organización del tiempo de trabajo.

 

Estas medidas, basadas en una mejor planificación del tiempo y no sólo en el concepto de la conciliación, benefician ya a 90.000 personas, mejorando su calidad de vida y su salud física y psíquica, fomentando la cohesión social y favoreciendo la paridad entre hombres y mujeres.

 

Frente a las inercias y el desperdicio de energías, frente a las horas en las carreteras, en los medios de transporte, la sociedad de la información y las nuevas tecnologías nos abren una salida a la crisis. Hay que convencer a empresarios y gestores para que piensen menos en los despidos y más en la gestión del tiempo,en una nueva cultura que reparta ocio y trabajo. Hay una salida para aumentar productividad y calidad si escuchan a sus trabajadoras y trabajadores. La gestión no tiene por qué ser presencial. Las compañías que apuesten por una mejor utilización del tiempo serán más competitivas y su personal vivirá con más bienestar. Porque un modelo de economía más sostenible sólo será posible si el tiempo, su gestión, se considera un nuevo derecho de ciudadanía.

 

 

Inma moraleda

Concejala de Nuevos Usos Sociales del Tiempo

del Ayuntamiento de Barcelona

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